Es increíble lo necesario que puede resultar escribir, y lo difícil que es vaciar palabras desde la mente cuando uno se decide a hacerlo...
Todo parece un poco extraño ahora, el mundo se ve lejano y cercano al mismo tiempo. No hagan caso de mis incoherencias, ésta es una de ellas... acaso la más grande del último tiempo.
Las extrañaba... mi mente es demasiado extraña para mantenerse en calma ( y en silencio) por mucho tiempo, a pesar de que la reflexión es mi estado mental más común...
¿quién me entiende? ni yo lo hago... sólo sé que quería escribir y lo estoy haciendo, estoy vaciando al teclado cada una de las palabras que se me van ocurriendo. No pidan redacción ni coherencia... puedo escribir grandes reflexiones que derrochan cordura, pero hoy no, sin duda hoy no.
Hoy sólo quiero reecontrar la parte de mí que se quedó atrás hace un tiempo, esa parte un poco víctima, un poco lastimera, nada inteligente, nada cuerda y completamente sin razón... esa parte que en un día como hoy pareciera nacer como a las 3 de la madrugada y morir justo en el momento en el que despierto...
Siento mi mente un poco más liviana ahora, creo que así podré dormir mejor... Prometo solemnemente no dejar de escribir nunca, sencillamente no puedo hacerlo.
Acabo de escribir sin parar lo que se me venía en la mente en estos últimos 2 minutos, es un buen ejercicio, los que no lo hacen debieran hacerlo... y los que lo hacen, ya son un poco como yo y podrán ver la coherencia de mi incoherencia...
Es todo, vuelvo a la tierra, a la certidumbre de lo terrenal., a la simpleza del mundo real.. me llaman desde allá, espero poder volver de vez en cuando...
Cambio y fuera.
martes, 8 de diciembre de 2009
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