Hay una idea que hoy me ha estado dando vueltas en la cabeza, y creo que lo mejor para que salga de ella es escribirla.
No podría decir que mi vida ha sido fácil, sin embargo creo que está lejos de haber sido complicada. Y ahora que lo pienso, eso ha repercutido un poco en mi manera de enfrentar las cosas, en todo ámbito. A qué viene todo esto, se preguntará el lector (si es que, a esta altura, queda alguno en el blog). Lo más extraño de todo es que la idea surgió durante algo que por defecto no haría pensar: jugando Play Station. Nunca me han gustado los juegos complicados, y creo que estoy empezando a entender por qué. A la primera dificultad que se me presenta, o que implique mucho tiempo para superarla, lo dejo. Así de simple, sin intentarlo más de 4 ó 5 veces. Lo dejo y no lo retomo. Prefiero buscar alguno que sea más simple, más conocido, que implique menor "esfuerzo".
Luego de darle un par de vueltas, me di cuenta que no sólo hago esto jugando. Revisando rápidamente la mayor parte de mi vida, me he dado cuenta que no he luchado casi por ninguna cosa que requiera un esfuerzo mayor que un par de intentos. He tenido la suerte de no tener problemas en el colegio, en la universidad ni para encontrar trabajo, pero a la larga creo que eso ha hecho que me acostumbre a que las cosas en general no me cuesten mucho esfuerzo. Y eso, sin duda, es malo.
De alguna forma la perseverancia está quedando fuera de mi vida, y eso está produciendo que pierda la pasión por lo que tengo, o hago. Lo que más cuesta es lo que más se valora, dicen.
La parte buena-mala de todo esto es que, recordando las pocas cosas en las cuales he sido perseverante, éstas siempre han tenido resultados positivos. Es decir, no es que vea que la perseverancia no da frutos, sino que simplemente no la tengo incorporada. Sin duda es algo que necesito ejercitar, y poner en práctica lo antes posible. No quiero que en la vida me pase lo mismo que con los juegos de Play Station, porque si algo me cuesta, no puedo cambiar de vida. Al menos no que yo sepa.
0 comentarios:
Publicar un comentario