El camino

lunes, 12 de septiembre de 2011

 

Mi última entrada hablaba sobre si averiguar quiénes somos o trabajar para ser quien queremos ser.
Hoy esa pregunta sigue rondándome, pero de otra forma. Pensaba, ¿si hace 10 años me preguntaban cómo me imaginaba en 10 años más, habría dicho que todo sería como hoy?. Probablemente la respuesta es afirmativa, quizás con pequeños detalles de diferencia... y creo que eso es una de las cosas que más me intriga.
¿Qué falta para que nuestra vida sea plena? A veces el miedo de perderse en la rutina de simplemente dejar pasar los días para que lleguen otros me hace pensar si realmente hago lo correcto.
"Lo correcto". Dudosa expresión. Creo que debería decir "si realmente hago lo que quiero".
Más allá de si trabajo o no en lo que me gusta (no me puedo quejar en ese sentido, tengo trabajo y además lo paso bien haciéndolo), me refiero a algo más general. A si cada desición que tomo la hago consecuentemente con lo que soy (o lo que quiero ser). Quizás he ahí un punto importante. Es complejo saber realmente quién eres. Y lo es también saber quién quieres ser. Definir un punto de origen y un punto de destino, para poder trazar la ruta que lleve de uno a otro, y que guíe las desiciones que debemos tomar.
Recuerdo el año pasado haberme sentido de manera similar, pero en un contexto distinto. Recién empezaba a trabajar y me cuestionaba cómo sería realmente vivir la rutina laboral de todos los días. Ahora ése es un tema asumido. Pero tener los mismos cuestionamientos creo que es una advertencia interna. Algo que dice que la interrogante sigue ahí, y que no basta con detectarla, hay que resolverla.
Sin duda escribir ayuda. Permite sentarse por un momento a pensar un poco más detenidamente las cosas. Bajarse del tren de la rutina por un momento y mirar el paisaje. Ése que miramos siempre pero que nunca vemos detenidamente. Quizás en ese paisaje está el camino que queremos seguir y no hemos visto.
Al menos me detendré un tiempo a verlo con calma, y quién sabe, recorrerlo un poco.
No es el único sin duda. Hay muchos. Ahora, sólo tengo que encontrar el mío.

1 comentarios:

Pamita dijo...

Qué bien hace bajarse del tren y mi mirar nuestras vidas actuales, replanteándose lo bueno y lo malo....Yo lo hice hace poco, y me ayudó a tomar decisiones importantes...y cómo dijo alguien por ahí..."caminante no hay camino, se hace camino al andar"...

PASA POR MI BLOG!!! jaajjajajaa